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miércoles, 2 de enero de 2019

LA TEORÍA EVOLUCIONISTA: EL ORIGEN DEL HOMBRE


     ¿Cuál es el origen del hombre? ¿Cómo apareció ese ser singular que llamamos hombre? En la actualidad, la ciencia cree firmemente en la teoría evolucionista. El siguiente documental, nos lleva a recrear los pasos fascinantes de la evolución humana. Los hallazgos de fósiles humanoides acercan  a la antropología al origen de la especie. Las investigaciones sobre este tópico se realizan actualmente en África, más concretamente en Etiopía, donde se encontraron en 1974 restos antiquísimos del Austrolopithecus afarensis, criatura que caminaba erguida, es decir, era bípeda (una de las características humanas más sobresalientes). Los descubrimientos tanto en África como en Asia y Europa de los fósiles del Homo Erectus ( Homo erectus, erectus u Hombre de Java, Homo pekinensis u hombre de Pekín y otros), especimen con un cráneo mas grande, con capacidad para crear y utilizar objetos nos muestran el proceso evolutivo humano desde su origen. Con la aparición del Homo sapiens y su evolución  hace unos 60.000 años, la especie adquirió el lenguaje, la capacidad de creación. 


domingo, 13 de agosto de 2017

EL HOMBRE EN EL PENSAMIENTO CONTEMPORÁNEO





Varias corrientes filosóficas y de pensamiento sobre el hombre aparecieron  en los siglos XIX y XX y se han constituido en la antropología filosófica contemporánea. Los temas abordados por los autores, corresponden a la problemática del hombre postmoderno y a su quehacer. Esas corrientes se pueden resumir en tres grandes grupos: 

1. El Materialismo y Evolucionismo 
2. El existencialismo y Personalismo 
3. Fenomenología y Ontología del hombre
  
EL MATERIALISMO



Parte de la materia, se opone al idealismo y por ende, a la concepción de que lo espiritual.

Es lo esencial del hombre; considera al hombre como ser material, como todas las demás cosas que se encuentran en el universo, sometido a las leyes del mundo y de la vida. Lo que se denomina "espíritu", "conciencia", "inteligencia" y demás características humanas, no resultan ser más que el producto más evolucionado de la materia y se debe explicar desde ese punto de vista. 
                                        
El materialismo dialéctico, propio de la doctrina marxista admite sólo la existencia de una realidad material, no estática, unívoca y uniforme, sino un principio material que se desarrolla en forma superior de manifestación y de acción. 

El materialismo histórico que se vincula directamente con el anterior, se origina igualmente en la doctrina de Marx y Engels. Para el marxismo no existe el hombre abstracto sino concreto; en el humanismo marxista el hombre es un ser histórico, político, económico y cultural; según el materialismo histórico, las condiciones económicas determinan el orden social, jurídico, político, religioso; los determinantes de la historia  son la estructura económica de la sociedad, las relaciones entre producción y consumo, los medios de producción, el capital y la fuerza de trabajo.

El hombre en la sociedad capitalista, de consumo, es un ser alienado, ya que no le está permitido el  desarrollo integral y le  impide ser libre y autónomo. El hombre debe ser el valor supremo para el hombre, debe girar en torno de sí mismo; el hombre sólo puede encontrar la plenitud de su ser en este mundo, dentro de la sociedad; el hombre es el conjunto de sus relaciones sociales.                           

EL EVOLUCIONISMO



                                                     
Sostiene que el hombre es producto de un proceso por el cual la vida ha desarrollado nuevas especies y variedades mediante el fenómeno de la selección natural y la supervivencia de los más aptos, es decir, según la adaptabilidad de las especies a las condiciones de su medio ambiente. La teoría evolucionista fue propuesta por Charles Darwin y existen muchos elementos probatorios de la misma. El hallazgo de fósiles humanoides parece reforzar esta teoría.   
El filósofo, paleontólogo y sacerdote francés Pierre Teilhard de Chardin, trata de conciliar  la teoría creacionista con el evolucionismo. Acepta como válidas ambas teorías, a pesar de su condición religiosa. Para Teilhard de Chardín, el punto ALFA es el inicio de la evolución. Dios es el Alfa, es decir el principio de todo; Dios procedió a crear la materia; esta materia se transforma, evoluciona; Dios vuelve a intervenir y dota a la materia de alma, aparece el hombre; el hombre se perfecciona poco a poco y en este punto converge la humanidad actualmente; el hombre y el cosmos alcanzan su máximo perfeccionamiento  y llegará al final de éste, es decir al punto OMEGA.

Algunos de sus intérpretes y comentadores proponen tres grandes etapas en la concepción del hombre de Teilhard de Chardin: cosmogénesis, biogénesis y antropogénesis. En la primera, aparece el mundo inorgánico; en la segunda, la evolución de la vida que culmina con el hombre, en un proceso denominado noogénesis. A la noogénesis sigue la cristogénesis
.  
SIGMUND FREUD Y EL PSICOANÁLISIS


No existe duda alguna de la revolución en el concepto del hombre que produjeron los estudios de Sigmund Freud sobre la mente humana y la complejidad del hombre como ser problemático y enigmático. Freud propuso teorías sobre la estructura psíquica, la sexualidad humana, el origen y desarrollo de la cultura, el inconsciente colectivo, la irracionalidad de los actos humanos, la ambigüedad afectiva, los sueños. Cuando abordemos el tema de la psicología, desglosaremos en detalle sus ideas.

                                      EL SUPERHOMBRE DE FRIEDRICH NIETZSCHE                                                  

La vida autónoma y creadora es el motivo único del pensamiento de Nietzsche; sobre todo como se manifiesta en el hombre. El "Hombre camello" resignado, sometido paciente, incapaz de reaccionar, es la negación de la vida; en él la vida está desfigurada. El hombre esclavo en el proceso de evolución, es transición, decadencia, algo que debe ser negado para ser superado. Nietzsche quiere que el hombre sea el sentido de la tierra, la expresión última de la vida. Si el hombre toma conciencia de su fuerza y poderío, se sitúa en una dimensión nueva de la vida, y en consecuencia, en una dimensión nueva del valor. Para este pensador, las cosas no tienen valor, es el hombre quien les da valor por sus actos. "...por ello se llama hombre es decir, el que valora. valorar es crear. Por la valoración se fija el valor..."("Así hablaba Zarathustra"). "La humanidad debe situar su fin más allá de sí misma, no en un mundo-error, sino en la propia continuación de sí misma... Vosotros, ¡hombres superiores! Ahora están de parto los montes y parirán el porvenir del hombre. Dios ha muerto. Ahora queremos que viva el super-hombre...Lo único por lo que yo puedo amar al hombre es porque es una transición..."(Ibidem). El humanismo de Nietzsche se resume en el superhombre; en él expresa su ideal del hombre. Este ideal formó parte de la ideología nazi con las consecuencias dramáticas y trágicas que tuvo para el mundo.

  EL EXISTENCIALISMO 

Una de las corrientes filosóficas más significativas e influyentes del siglo XX es el existencialismo. Aunque no se propone crear una antropología como tal, logra fundamentales y particulares desarrollos en este aspecto. Por lo anterior, podemos referirnos al humanismo existencialista.

Sören kierkegaard es el iniciador del existencialismo.  Frente al hombre universal, abstracto, propone al hombre de la existencia que es el hombre real, concreto que tiene angustias y problema s; la existencia hace al hombre individual, porque es lo propio de cada uno, lo particular. Kierkegaard denomina pensador subjetivo al pensador de la existencia, porque piensa en su propia vida, en lo que siente, en lo que le pasa. El hombre existente es el individuo, que tiene conciencia de su individualidad; no quiere ser masa, sino él mismo, distinto de los demás; y esto implica soledad. El existente tiene identidad propia; está en devenir, está siendo, realizándose, y esto implica la elección continua, es  decir, libertad para escoger. Está en relación con Dios; y ante Dios, experimenta la desesperación y la angustia. En síntesis, para Kierkegaar, la existencia es más importante que la esencia.

Gabriel Marcel parte de la vida corriente del hombre (trabajo, sexo, relaciones sociales, condiciones de vida, etc). El hombre puede relacionarse de dos maneras frente a esa situación concreta: desde el tener o desde el ser: Al tener pertenece a loobjetivo, a lo que no soy yo; al ser, pertenece a lo subjetivo, a lo que yo soy; el yo es el ser, mi yo es la unidad de todas mis acciones, es el sujeto último de todas mis situaciones y relaciones; el yo es un ser abierto hacia el mundo, hacia los demás, hacia Dios. Todo ensimismamiento implica la aniquilación de mí mismo. 

Martín Heidegger fundamenta su pensamiento antropológico en el "Dasein". Para este filósofo alemán el dasein significa "...el ser ahí, y el ahí es precisamente aletheia, patencia, apertura". ("Ser y tiempo"). Dasein significa que el hombre es un ente existente, que está en el mundo con sus características y su manera propia de ser. "La existencia es la característica fundamental del hombre. Solo el hombre existe. la roca es pero no existe.  La proposición: sólo el hombre existe, no significa que sólo el hombre sea un ente real y que todo el resto de ente sea irreal, y solamente una apariencia o una representación del hombre: La proposición: el hombre existe, significa: el hombre es ente cuyo ser es designado a partir del ser..." (Idem). El hombre es un ser temporal, está existiendo entre el pasado, el presente y el futuro. Entre las posibilidades que tiene el hombre está la muerte. Es la posibilidad más cierta; el hombre es un ser-para-la muerte. La muerte es la última posibilidad del futuro que condiciona todas las demás posibilidades; la conciencia de la muerte posibilita el descubrimiento de la nada. La libertad suprema es ante la muerte y la nada. El hombre puede elegir la muerte y la nada y preocuparse por ellas o puede rehuir, desconocerlas, y vivir irresponsablemente, como si no existieran. En la elección de la muerte y la nada, el hombre actúa de manera responsable con su ser propio y obra de acuerdo con su existencia auténtica. 

Karl Jaspers afirma que la filosofía no es más que el esclarecimiento de la existencia de los modos de ser del hombre en el tiempo. Así, la filosofía se interesa en los tres aspectos correspondientes al ser: el estar ahí, se refiere al mundo objetivo que se conoce mediante la observación y el experimento; ser uno mismo, se remite a la existencia personal del que tiene libertad, asumiendo su historicidad afirmada en la decisión y la elección; el ser en sí está referido a la transcendencia del mundo, manifestada en el mundo e inseparable de él. El estar ahí, el ser uno mismo y el ser en sí, son aspectos que le resultan a la ciencia investigar.  Subyace la libertad, es decir la posibilidad de decisión sobre lo que se desea hacer. La existencia es la activa elección de ejercer la libertad.
Jean Paul Sartre es el representante del existencialismo ateo. Para Sartre el ser posee dos dimensiones: el ser-en- sí, y el ser-para -sí. 
El ser en sí es el ser de las cosas, del objeto; y su característica fundamental es la identidad consigo mismo: "El ser es lo que es... no puede ser otra cosa...está lleno y macizo...el ser en sí es opaco para sí mismo porque está lleno de sí mismo". Este ser es un hecho sin causa ni razón, es absurdo, contingente, está de sobra. 
El ser para sí es la posibilidad de futuro, de conquista de lo que aún no es. El ser para sí tiene posibilidades, puede elegir, es la dimensión de la subjetividad. 
Ser hombre  es ser a la vez sujeto y objeto, en sí y para sí, y esto también es lalibertad. Por la libertad, y frente a su futuro, el hombre puede elegir, hacer proyectos y al realizar sus proyectos, el hombre le da sentido a su vida. Así el hombre, por su libertad es responsable de su propia vida, es responsable del mundo y es responsable de la moral. De esta responsabilidad aplastante, nace la angustia. El hombre en cualquiera de sus actitudes está condenado al fracaso, y la angustia de vivir es inevitable; esta es la filosofía del absurdo.

El existencialismo influyó decisivamente en la literatura: Muchos escritores contemporáneos expresan sus ideas desde esta perspectiva. Entre ellos, cabe mencionar a Albert Camus, el mismo Sartre,y los autores del teatro del absurdo.

                                                                     EL PERSONALISMO
                                                             

                                                                  
Emmanuel Mounier define el personalismo como la doctrina que afirma la primacía de la persona sobre las necesidades materiales y sobre los mecanismos colectivos que la sustentan. Afirma el valor absoluto de la persona; esta corriente de pensamiento se sitúa entre el marxismo y el existencialismo.  
Frente al marxismo, acentúa el valor de la persona, su acción libre más allá de las estructuras sociales, ya que éstas influyen en el comportamiento individual y colectivo, pero no lo determinan. Quiere transformar el orden injusto y liberar enteramente al hombre para que sea realmente persona, aceptando el esquema de clases propuesto por Marx 

Frente al existencialismo acentúa la dimensión comunitaria y trascendente del hombre. Asume los valores de libertad, acción, individualidad; frente a la angustia vital y al pesimismo, cree en la esperanza y en la trascendencia. 

El resumen del pensamiento de Max Scheler fue expuesto en el artículo "La antropología filosófica" (I).

BIBLIOGRAFÍA

BLANCO, Blas, "Integración filosófica" 11º.
ENGELS, Friedrich, "El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre".
HEIDEGGER, Martín, "Ser y tiempo"
MARX, Karl, "Manuscritos económico-filosóficos de 1848"
NIETZSCHE, Friedrich, "Así hablaba Zarathustra"
SCHELER, Max, "El puesto del hombre en el cosmos".
TEILHARD DE CHARDIN, Pierre, "El fenómeno humano"
  

sábado, 12 de agosto de 2017

SÓCRATES, EL INICIADOR DE LA ANTROPOLOGÍA FILOSÓFICA

                                                               

Existe un problema difícil de resolver desde el punto de vista histórico acerca del Sócrates, ya que no dejó ninguna obra escrita; lo que sabemos de él, lo conocemos a través de una serie de obras sobre él, procedentes todas de la misma época, que tienen como autores a discípulos inmediatos suyos, como fue el caso de Platón.

Ernst Cassirer en su "Antropología filosófica" afirma que su gran mérito consiste en separar por primera vez la reflexión sobre la naturaleza, propia de toda la filosofía anterior de la reflexión sobre el hombre y conceder a ésta última la máxima importancia: 



     (...) El problema del hombre es lo que separa el pensamiento socrático del presocrático Sócrates nunca ataca o critica las teorías de sus predecesores, no pretende introducir una nueva doctrina filosófica. Sin embargo, todos los problemas antiguos son vistos por él a una nueva luz, porque son referidos a un nuevo foco intelectual; los de la filosofía natural y de la metafísica se encuentran súbitamente eclipsados por una nueva cuestión que parece absorber, de aquí en adelante, todo el interés del hombre...no encontramos en Sócrates una teoría nueva de la naturaleza o una nueva doctrina lógica, ni una teoría ética coherente y sistemática en el sentido en que fue desarrollada por los sistemas éticos posteriores; no hay más que una cuestión: ¿qué es el hombre? Sócrates sostiene y defiende siempre el ideal de una verdad objetiva, absoluta, universal, pero el único universo que conoce y al cual se refieren todas sus indagaciones es el universo del hombre. Su filosofía, si posee alguna, es estrictamente antropológica.  En uno de los diálogos platónicos se nos describe a Sócrates en conversación con su discípulo Fedro. Pasean y a poco llegan a un lugar extramuros de Atenas; Sócrates está admirado por la belleza del lugar. Le encanta el paisaje, que celebra con entusiasmo. Pero Fedro le interrumpe. Le sorprende que Sócrates se conduzca como un extranjero que es conducido por un cicerone. "¿Traspasáis alguna vez los umbrales?", le pregunta; Sócrates responde, con un sentido simbólico: "Cierto que no, mi buen amigo, y espero que sabrás excusarme cuando escuches la razón, a saber, que soy un amante del conocimiento y los hombres que habitan en la ciudad son mis maestros y no los árboles o la comarca". (Platón, Fedro, 230.) (...)
                                                                                                                                                                                                                                                              "Antropología filosófica", pág. 9
     De hecho, define el objeto de la nueva disciplina: es el hombre en su aspecto más amplio. Ese conocimiento debe apoyarse en un método que permita describir no sólo cómo se presentan en el hombre las cualidades y virtudes humanas sino también llegar de alguna manera a definir el fenómeno humano, precisar una definición del hombre.  Por lo menos, eso  se esperaría inicialmente. El método elegido es otro gran aporte: la mayéutica, el diálogo, alejado del monólogo intelectual.
Leamos a Cassirer:
     La observación empírica y el análisis lógico, en el sentido en que fueron empleados estos términos en la filosofía presocrática, se han mostrado ineficaces e inadecuados, porque sólo en el trato con los seres humanos podemos penetrar en el carácter del hombre. Para comprenderlo tenemos que afrontarlo, mirarlo cara a cara. No es, pues, un nuevo contenido objetivo sino una nueva actitud y función del pensamiento lo que constituye el rasgo distintivo de la filosofía socrática. La filosofía, que hasta ahora había sido concebida como un monólogo intelectual, se ha transformado en diálogo. Sólo por la vía del pensamiento dialogal o dialéctico podemos acercarnos al conocimiento de la naturaleza humana. Antes pudo concebirse la verdad como una especie de cosa acabada aprehensible por un esfuerzo del pensador individual y presentable y comunicable así a los demás. Sócrates ya no suscribe este punto de vista. Es tan imposible, nos dice Platón en la República, implantar la verdad en el alma de un hombre como implantar la facultad de ver en el ciego de nacimiento. La verdad es, por su naturaleza, la criatura del pensamiento dialéctico; no puede ser obtenida, por lo tanto, sino en la constante cooperación de los sujetos en una interrogación y réplica recíprocas. No es un objeto empírico; hay que entenderla como el producto de un acto social. Aquí tenemos la nueva respuesta, indirecta, a la pregunta: ¿qué es el hombre? Se dice que es una criatura constantemente en busca de sí misma, que en todo momento de su existencia tiene que examinar y hacer el escrutinio de las condiciones de la misma. En este escrutinio, en esta actitud crítica respecto a la vida humana radica el valor de esta vida. "Una vida no examinada — dice Sócrates en la Apología—, no vale la pena de vivirla". Cabe resumir el pensamiento de Sócrates diciendo que define al hombre como aquel ser que, si se le hace una pregunta racional, puede dar una respuesta racional. Tanto su conocimiento como su moralidad están incluidos en este círculo. Mediante esta facultad fundamental de dar una "respuesta" a sí mismo y a los demás el hombre resulta un ser "responsable", un sujeto moral.  (...)   Op. cit.
     Desde esa perspectiva muy particular, se examina al hombre como sujeto moral, libre y racional que necesita conocer para obrar bien.
      Incluimos en este artículo, una película sobre la vida de este filósofo que cambió la forma de ver al hombre.

domingo, 9 de noviembre de 2014

EL HOMO SAPIENS Y SU EVOLUCIÓN

La ciencia ha propuesto varias teorías que tratan de explicar la evolución de la especie humana desde sus más remotos orígenes. En los tres videos de la "Odisea de la  especie" que ofrecemos a nuestros lectores, se pueden precisar algunos de los elementos primordiales que hicieron posible la evolución humana.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

LA ANTROPOLÍTICA: VISIÓN INTEGRAL DEL DESARROLLO HUMANO



El desarrollo humano está intimamente ligado a las supraestructuras que el hombre ha tenido necesidad de elaborar no solo para sobrevivir, sino para tratar de construir sociedades viables. El concepto de política se enriqueció a partir de la inclusión de lo económico-social en la política. La prosperidad y el bienestar de los miembros de la sociedad, se convirtió en un fin político; y la política misma, pasó de ser vigilante de los procesos sociales a convertirse en una política providente, capaz en teoría, de resolver todos los problemas sociales. De otra parte, la política actual exige una visión planetaria. Se requiere, entonces, el hacer posible una política multidimensional del hombre: una biopolítica, que prevea la vida y muerte de la humanidad (las amenazas atómicas y una posible guerra mundial, el hambre, la natalidad, la salud y la mortalidad); una ecopolítica, con una determinación y orientación del crecimiento económico y una sociopolítica, que incluya la asistencia económico-social de los individuos (las protecciones y seguros de trabajo, enfermedad, vejez; educación, cultura, ocio), todo ello se  constituiría en las bases de lo que Edgar Morín llama una infrapolítica.(1) Esa infrapolítica alimenta y sustenta la suprapolítica, los problemas filosóficos: el sentido de la vida y como fin último, la felicidad de todos propuesta por Louis de Saint Just durante la Revolución Francesa.














El pensamiento marxista y la visión freudiana(2) de la civilización humana ("El malestar en la cultura" y "Psicología de las masas y análisis del yo"), se incorporan a una nueva e integral visión del hombre en un intento de globalidad e integralidad mediante una "itinerancia" que logre por fin acercarnos a una sociedad más justa y equitativa.











martes, 27 de marzo de 2012

EL HOMBRE EN EL PENSAMIENTO MODERNO


El humanismo, movimiento cultural que marca el inicio de la Edad Moderna, así como el Renacimiento, la Reforma, los grandes descubrimientos geográficos, la revolución copernicana y las ideas ilustradas,  transformaron de manera radical el concepto del hombre y su posición en el universo. Se pasa de una visión teocéntrica (característica fundamental del período medieval) a una visión antropocéntrica que tiene como centro de la especulación filosófica al hombre como ser racional.
 
La razón se erige como la facultad fundamental del hombre. Las figuras más representativas de ese momento histórico son: René Descartes, Jean Jacques Rosseuau e Inmanuel Kant.

 
  EL HOMBRE: SER RACIONAL

RENÉ DESCARTES
El postulado fundamental de Descartes sobre la cuestión antropológica se puede precisar en el contenido del siguiente argumento:
 
(...) aquello que podemos concebir con claridad y distinción como correspondiendo a una cosa le pertenece realmente; aquello que no se presenta con claridad y distinción no le pertenece realmente; tengo claridad y distinción de que nada pertenece a mi esencia excepto que soy una cosa pensante e inextensa; tengo una idea clara y distinta del cuerpo como una cosa extensa y no pensante. Conclusión: mi alma es absolutamente distinta de mi cuerpo y puede existir sin él."René Descartes, "Meditaciones metafísicas"
 
De lo anterior se desprende que cuerpo y alma son realidades absolutamente distintas. No es posible en ese contexto, una visión integral del hombre.
  

JEAN JACQUES ROUSSEAU
EL HOMBRE:  SER NATURAL: 
 
 
En el Libro Primero del "Emilio", leemos: 
 
"Todo está bien al salir de manos del autor de la naturaleza; todo degenera en manos del hombre." 
 
Jean Jacques Rousseau, parte del presupuesto de la bondad del hombre como ser natural, que en su estado primitivo es esencialmente bueno y libre. Ese estado natural es modificado artificialmente por la sociedad, una estructura que se le impone y que corrompe su natural disposición hacia el bien.
 
La igualdad, producto de su ser natural es otro presupuesto de Rousseau.
  
  
 
"(...) en el estado natural todos los hombres son iguales, su común vocación es el estado de hombre." 


El ser natural del hombre le concede el privilegio de la libertad. El hombre debe conquistar  su libertad y su autonomía personal más allá del encuentro conflictivo con la dura realidad del mundo, con la realidad del otro, con la realidad de la sociedad. La libertad se constituye en el distintivo fundamental de lo humano.





 EL HOMBRE: SER AUTÓNOMO Y MORAL
 

INMANUEL KANT
“¿Qué puedo conocer?, ¿Qué puedo hacer?, ¿Qué me cabe esperar?, ¿Qué es el hombre? 

 
A la primera pregunta responde la Metafísica; a la segunda, la Moral; a la tercera la Religión, y a la cuarta, la Antropología. Pero, en el fondo, se podría considerar todo ello como perteneciente a la Antropología, pues la tres primeras preguntas se refieren a la última.” Inmanuel Kant, “Lógica”

Para Kant, la pregunta más importante de la filosofía es el interrogante sobre el hombre; todos los demás cuestionamientos: conocimiento y saber, moral y religión, se resumen y resuelven finalmente en la antropología.



 
Según Kant existen en la naturaleza humana disposiciones naturales: Una disposición vinculada al impulso y al instinto (animalidad), una disposición vinculada a la razón en general (humanidad) y una disposición vinculada a la razón práctica (personalidad). Ibídem 
 
Kant enumera tres disposiciones que pertenecen al hombre como ser racional: una disposición técnica (capacidad para utilizar la razón teórica e instrumental), una disposición  pragmática ("para utilizar diestramente a otros hombres de acuerdo con sus propios intereses" con base en "un egoismo bien entendido" y la "insociable sociabilidad" que lo conduce a la paradoja de vivir con los demás, pero igualmente a la búsqueda de la independencia); y una disposición moral:
 
(…) por naturaleza del hombre entenderemos tan sólo el principio subjetivo del uso de su libertad en general (bajo leyes morales objetivas), principio que antecede a toda acción que cae bajo los sentidos y que puede residir donde sea. Pero este principio subjetivo debe ser siempre, a su vez, un acto de libertad”.  Inmanuel Kant, “La religión dentro de los límites de la sola razón”

sábado, 3 de marzo de 2012

EL HOMBRE EN EL PENSAMIENTO GRIEGO

Los interrogantes de los filosófos pre-socraticos sobre el mundo físico, la naturaleza, y en general, sobre el universo, condujeron al descubrimiento de que el hombre era parte de ese universo; comenzaron entonces, los cuestionamientos sobre ese ser enigmático  capaz de interrogarse a sí mismo sobre su esencia, origen, destino y sobre todo, su lugar en ese cosmos. De la filosofía física o de la naturaleza, se pasó casi que necesariamente a la reflexión sobre el hombre, esto es, a la reflexión antropológica:


Anaximandro afirmó que el hombre provenía de alguna manera de los animales, nacieron en el interior de los peces y cuando pudieron protegerse fueron arrojados a la tierra. Admira el hecho que se hubiese planteado en el siglo VI a. C. así sea de manera mítica, el germen de una teoría evolucionista. Heráclito y Parménides asignaron al hombre la capacidad suprema del pensamiento, capacidad que le permitía descubrir la verdad. A Pitágoras, le debemos ideas que aún son vigentes en diversas culturas: la inmortalidad del alma y su naturaleza diferente al cuerpo (dualidad de la naturaleza humana, formada por dos principios: materia y espíritu), la transmigración de las almas de una especie a otra, la afinidad entre todos los seres vivos. Los sofistas se preguntaron sobre la posibilidad del hombre para conocer la verdad y sobre el carácter subjetivo u objetivo de la misma, que luego constituiría el objeto de estudio de la gnoseología. Demócrito aplicó la teoría atómica a la constitución del alma humana la cual supuso formada por átomos de fuego. Protágoras elevó al hombre a la máxima dignidad al convertirlo en la "medida de todas las cosas". Así, es el hombre quien establece el bien, el mal, lo falso, lo verdadero, los valores.

De otra parte, la cultura griega creía en la predestinación, es decir en un destino inevitable y en la responsabilidad como consecuencia de la libertad. Sus héroes deben enfrentar su propio destino tal como se presentan en las tragedias de Esquilo, Sófocles o Eurípides.

Sócrates es el iniciador de la antropología filosófica, ya que fundamentó su reflexión en el conocimiento del hombre. El conocer es el factor determinante del obrar; sólo el que conoce puede obrar bien. "Conócete a tí mismo" es el principio motor de su filosofía. El hombre debe estar gobernado por la razón que es el elemento divino que posee. El saber, la filosofía debe convertirse en praxis, acción, buscando transformar la vida personal y social.

Platón considera que el hombre está constituido por dos realidades diferentes: el cuerpo, que pertenece al mundo de la realidad material, sensible; por naturaleza imperfecto, simple reflejo del mundo perfecto; y, el alma que pertenece al mundo de las ideas, perfecto, que ha existido siempre. En "La república", Libro VII, expone su pensamiento sobre esas dos realidades a través del "mito de la caverna"

El alma humana se encarna en un cuerpo y olvida su conocimiento, el cual adquiere a través del contacto con los objetos del mundo sensible y el recuerdo. Su pensamiento con respecto al alma, se encuentra consignado en el  "Fedón" o "Tratado del alma". Platón creía en la transmigración de las almas, común en culturas occidentales y orientales. Se trata de la metempsicosis.

Aristóteles asume una posición totalmente diferente: El hombre está formado por cuerpo y alma, unidos consustancialmente, formando un único ser; el alma necesita del cuerpo para cumplir con sus funciones; es la teoría del hilemorfismo. Cuerpo y alma conforman un todo. Sus ideas serían fundamentales para el desarrollo del pensamiento tomista durante el medioevo. 

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